viernes, 3 de julio de 2015

COSMOGRAPHIA


POMPONIO MELA
Cosmographia, sive De situ orbis, cum figuries necnon cum annotationibus Francisce Nunis de la Yerba.
Salamanca: Typ. Nebrissensis, 1498.
Biblioteca de la Universidad de Sevilla A 335/22 


La Cosmographia de Pomponio Mela (nacido en la Bética en el s. I), más conocida por De situ Orbis, cuyo original se custodia en la Biblioteca de Reims, es un interesante relato de un viaje por las costas del mundo conocido en su tiempo. El famoso mapamundi que la ilustra, está trazado en forma circular, tal como los romanos representaron el orbe terrestre.
Numerosas ediciones del siglo XV dan buena prueba de la difusión que tuvo entonces la obra. Incluso Nebrija al publicarla Núñez de la Yerba, quiso que su Cosmographiae (Salamanca, h. 1498), pequeño tratado de catorce hojas, le sirviese de introducción. Por ello, los dos textos han guardado siempre un estrecho vínculo y generalmente se encuentran encuadernados juntos, lo que no ocurre con el ejemplar expuesto.

Esta edición anotada del Dr. Francisco Núñez de la Yerba, profesor de Medicina de la Universidad de Salamanca, es la segunda que se hizo en España de la obra, aunque la primera (Valencia, 1482) es reproducción de la princeps milanesa de 1471. En la Introducción, Núñez de la Yerba indica la oportunidad de darla a la luz y los logros alcanzados en la materia tras la navegación de los españoles hacia Occidente.

Contiene una poesía anónima, In laudem operis de Pompnio Mela "Qui cupis inmensos orbis dignoscere tractatus...", y una alabanza en prosa de Núñez de la Yerba por el Bachiller Martín de Arévalo que finaliza en un poema "Praestasti uafer herbae doctor & unde uiresci..."

(Tomado de: Rocío Caracuel Moyano y Aurora Domínguez. Un tesoro en la Universidad de Sevilla: incunables y obras de los siglos XVI y XVII: Exposición. Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1993).
Fotografía: José Delgado Lamela.

lunes, 29 de junio de 2015

LUDOLFO DE SAJONIA


Vita Christi saluatoris nostri...
París, Felix Baligault, 18 mayo 1497.
Biblioteca de la Universidad de Sevilla A 335/119

Se trata de una buena  impresión, hecha sobre buen papel, en la que la marca tipográfica de Félix Baligault que aparece en rojo en su portada, es un buen ejemplo del gran valor ornamental de los distintivos utilizados por los impresores en el siglo XV.


La edición lleva en el verso de la portada: "Carmen ad studiosos lectores (Qui studii curas: et vere tempora fame...)", le sigue el prólogo y después el texto (sig. a4) precedido de una oración y distribuido en capítulos. En el colofón se indica que fue enmendada "in alma Parisiensi Universitate per magistrum Bertrandum Stephani sacre pagine professorem spectatissimum summa cun diligentia".

Esta obra, una de las más difundidas en la tardía Edad Media y en el Renacimiento, fue básica en el movimiento de renovación espiritual europeo conocido por devotio moderna, en el que la figura de Cristo se convirtió en el verdadero modelo a imitar, pasando las de la Virgen y de los santos a ocupar un plano más secundario; de ahí las numerosas obras que aparecieron sobre la vida de Cristo. Aparte de la Imitatio Christi de Juan Gerson, esta del cartujano Ludolfo de Sajonia, en la que fusionó los cuatro Evangelios en uno solo para componer una historia de Cristo con comentarios añadidos de los Padres de la Iglesia, quizás sea la que más ediciones propició, primero en latín y posteriormente en las lenguas vernáculas.

En España, la Vita Christi fue editada primero en catalán. La versión castellana hecha por el franciscano Fr. Ambrosio Montesion a instancias de los Reyes Católicos, vio la luz con extraordinario éxito en Alcalá de 1502 a 1503 en cuatro volúmenes, impresa por Estanislao Polono. El éxito de esta traducción lo explican las numerosísimas ediciones que le siguieron y el enorme influjo que ejerció en la espiritualidad española del quinientos, sobre todo en la mísitca, como ha puesto de relieve Marcel Bataillon.

(Tomado de: Rocío Caracuel Moyano y Aurora Domínguez. Un tesoro en la Universidad de Sevilla: incunables y obras de los siglos XVI y XVII: Exposición. Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1993).
Fotografía: José Delgado Lamela.

viernes, 26 de junio de 2015

FASCICULUS TEMPORUM


Werner Rolevinck
Fasciculus temporum. Diogenes Laercio: Auctoritates de vita et moribus philosophorum ex Laertio extractae.
Hispalis: Bartholomaeus Segura et Alfonsus de Portu, 1480
Biblioteca de la Universidad de Sevilla: A 335/82

La noticia que da Haebler de este incunable es errónea en cuanto al lugar de impresión, ya que lo sitúa en Valencia en vez de Sevilla. Según Méndez, es el primer libro impreso en España que utiliza los números arábigos tanto en el texto como en la foliación, y en él vemos que ha desaparecido  Antonio Matínez, el anterior socio de sus impresores; después lo haría Bartolomé Segura.


De gran interés iconográfico, es copia fiel de la primera edición (Venecia, Georgius Walch, 1479) de la que hay ejemplar en la Biblioteca General, así como de la veneciana de 1484 impresa por Erhard Ratdolt.

La obra, una especia de historia del mundo, contiene catorce ilustraciones xilográficas de clara influencia alemana, de las cuales diez son originales y las otras cuatro se repiten. 


Entre las más interesantes están las que representan el arca de Noé, la torre de Babel, a Cristo rodeado por los símbolos de los evangelistas y a la ciudad de Venecia. Se trata del primer libro fechado que se publicó en España con ilustraciones.



Su autor, el cartujo alemán Werner Rolevinck (1425-1502), hombre de sólida formación y amplios conocimientos, aunque dejó escritas diversas obras de contenido filosófico y religioso, es ante todo conocido por el Fasciculus temporum que en 1483 fue editado en flamenco y en francés y en 1524 en alemán.

 En la h. 65r comienza: "Ex laertio de vita et moribus philosophorum autoritates extracte incipiunt". Se trata del compendio de vidas y doctrinas de antiguos filósofos, desde Tales a Epicuro, única obra conocida de Diógenes Laercio (fl. s. III d. C.), que pocos años antes había sido objeto de una edición en Venecia. De otra también veneciana de 1497 impresa por Philippus Pincius hay ejemplar en la Universidad (A 335/86).

(Tomado de: Rocío Caracuel Moyano y Aurora Domínguez. Un tesoro en la Universidad de Sevilla: incunables y obras de los siglos XVI y XVII: Exposición. Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad, 1993).

martes, 2 de junio de 2015

TESOROS QUE GUARDAN TESOROS Encuadernación en el Fondo Antiguo de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla



Esta selección de encuadernaciones que se exponen en las vitrinas de la Biblioteca General Rector Antonio Machado y Núñez hasta agosto de 2015, se desarrolla en cuatro apartados generales que agrupan las encuadernaciones en función de los materiales empleados (piel, tela, cartón y papel, y mixtas).


Es una muestra, a pequeña escala, de la exposición virtual más amplia, diseñada por el equipo de Becarias de la Sección de Fondo Antiguo en diciembre de 2012. Dentro de cada apartado se muestran diferentes tipos y estilos,en el que además de una información general sobre cada tipo de encuadernación, a cada pieza acompaña una breve cartela, un comentario y una ficha que incluye, imágenes de cubiertas, lomo, hojas de guarda y portada.

miércoles, 27 de mayo de 2015

Jaca (Huesca), del 13 al 17 de julio de 2015

Dirigido por D. Manuel José Pedraza Gracia, Catedrático de la Universidad de Zaragoza.

Programa del curso

Lunes, 13 de Julio

09:00 h. Conceptos, estructura formal y material del libro antiguo (1)
Martes, 14 de Julio

09:00 h. Fuentes impresas y automatizadas de identificación y tasación del libro antiguo: descripción y uso (1)

16:30 h. Las patologías del libro antiguo (2)
Miércoles, 15 de Julio
Mercado, coleccionismo y bibliofilia (3)

09:00 h. Criterios objetivos y subjetivos de tasación: detalles variables que cambian la tasación de un libro (4)

Jueves, 16 de Julio
16:30 h. Legislación sobre patrimonio bibliográfico y libro antiguo (5)
Viernes, 17 de Julio

09:00 h. El valor del libro antiguo en la biblioteca (6)
11:30 h. El manuscrito: análisis y valoración (7)
PonentesCarlos Clavería Laguarda (Carlos Clavería Libros y Manuscritos Antiguos)Javier Tacón Clavaín (Universidad Complutense. Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla)Susana Bardón Iglesias (Susana Bardón Estudio Bibliográfico)Fermín de los Reyes Gómez (Universidad Complutense de Madrid)Margarita Becedas González (Universidad de Salamanca)Elisa Ruiz García (Universidad Complutense)

martes, 26 de mayo de 2015


René Antoine Ferchault de Réaumur (1683-1757). Memoires pour servir a l'histoire des insectes. París, 1734.
Biblioteca de la Universidad de Sevilla A 298/176-180 



Natura maxime miranda in minimis (la naturaleza es especialmente admirable en las cosas mínimas). Esta máxima latina es el lema de la obra entomológica de Réaumur y le sirvió para enaltecer y defender el estudio de los insectos, hasta entonces olvidado, y que incluso durante la publicación de esta obra fue despreciado y ridiculizado por otros naturalistas, como su rival Georges Leclerc de Buffon, autor de la monumental Histoire naturelle, quien comentó: aux petits esprits les petits objets.

La defensa del valor de su objeto de estudio le llevó a recordar las diversas producciones de los insectos con importancia para los humanos, como la miel, la cera y el tinte de las cochinillas, así como su papel en la maduración de las frutas. Por otra parte, mencionó también la necesidad de conocer a los insectos para combatir las plagas que podían hacer peligrar las cosechas y la propia salud de las poblaciones humanas.


Aunque Réaumur destacó en otros campos de las ciencias naturales, las Mémoires serán la obra de su vida, ya que dedicó más de diez años a la investigación, recopilación y edición de los 6 volúmenes aparecidos entre 1734 y 1742, dejándola inacabada (como le sucedería también a Buffon con la suya). En los tomos publicados en vida, Réaumur trató de diversas clases de insectos, sobre todo voladores, entre las mariposas y las moscas, y sus favoritas, las abejas. Su trabajo fue tan intenso que, con el material que dejó a su muerte, se publicó un séptimo volumen en dos partes, pero en 1928 y 1955, sobre las hormigas y los escarabajos. El título de la obra, que no es una historia natural de los insectos, se explica por el autor como la constatación de la falta de información que padecía la ciencia sobre estos seres, ya que opinaba, justamente, que no se conocía la gran mayoría de las especies de insectos, y que faltaban muchas observaciones antes de poder acometer una verdadera historia natural en este campo.  En este contexto, da una versión avanzada para su época de la biodiversidad: de las 12-13.000 especies de plantas conocidas en su época, señala que cada una mantenía centenares de especies diferentes de insectos que, a su vez, eran presas de depredadores especializados. De esta forma, aparece como un precursor de la etología. Además, Réaumur consideraba que lo que se había publicado hasta entonces en gran parte era poco fiable, por falta de método y de crítica, y demasiado amor por la maravilla.

En efecto, aunque Réaumur fue siempre un católico devoto, no transigió nunca en su trabajo científico con la milagrería y la falta de crítica, y siempre enalteció la necesidad de una larga práctica de la observación con ojos filosóficos e ilustrados. Por ello, se enfrentó a los jesuitas editores del famoso e influyente Journal de Trévoux porque defendían la generación espontánea de los insectos a partir de la materia en descomposición. Después de las observaciones de Marcello Malpighi (1628-1694) y Jan Swammerdam (1637-1680) sobre la reproducción de los insectos, confirmadas por él mismo, y comprobadas con experimentos ¿cómo podían seguir sosteniendo esta idea infantil? Esto le llevó a sostener de forma clara y rotunda un principio científico hasta entonces poco difundido: la invariabilidad de las especies de insectos y el nacimiento de cada individuo originado en otro de la misma especie, y no por azar y casualidad.





René Antoine Fercheault de Réaumur nació en una familia de la nobleza de toga en el puerto de La Rochela, en cuyos alrededores su familia poseía tierras y señoríos. Tras estudiar derecho y matemáticas, encaminó su carrera hacia la Real Academia de Ciencias de París, donde entró en 1708 en calidad de geómetra, y que le elegiría director muchas veces, desde 1711. Muy pronto se dedicó a estudios prácticos muy influyentes sobre la metalurgia, siendo considerado el fundador de la siderurgia científica y la metalografía (en los años 1720), perfeccionando el método para obtener el acero y recibiendo el apoyo político y financiero del Regente Felipe de Orleans. La Academia le había encargado en 1709 la dirección de una gran obra destinada a describir la industria francesa: la Description des Arts et Métiers (una de las fuentes principales, en materia técnica e industrial, de la Encyclopédie), algunos de cuyos capítulos redactó él mismo, pero que no se publicó más que parcialmente durante su vida. Sus observaciones y experimentos con la metalurgia le llevaron a considerar las dificultades de la medición de las magnitudes físicas, en especial la temperatura, por lo que creó un termómetro que utilizaba el alcohol para medirla, con una escala de 80 grados que lleva su nombre: la escala Réaumur (1730).

Es a partir de entonces cuando se dedica más a la historia natural, reuniendo una colección de muestras que fue una de las mayores de Europa, y llegando, tras largas observaciones, a conclusiones importantes como la naturaleza animal de los corales, durante sus muchos años de estudio de los invertebrados acuáticos. Aparte de las Mémoires, que es la mayor, entre sus obras en este ámbito destacan sus trabajos de ornitología y avicultura, en que, utilizando sus conocimientos sobre la temperatura, propone con gran éxito técnicas para la incubación artificial de huevos (1749-1751), conocimiento que difunde con un resumen destinado a su divulgación entre los granjeros. En sus últimos años, aparte de sus estudios ornitológicos, Réaumur realiza una crítica sistemática de la obra de Buffon en el campo propiamente científico, pero también en el filosófico, a través de cartas editadas con otro nombre (1751-1756), en las que ataca la concepción deísta de la naturaleza que defendía su compañero de la Academia. La polémica termina al producirse la repentina muerte de Réaumur, de una caída del caballo, en 1757. Su vasta colección de historia natural, que había legado a la Academia, cayó, sin embargo, en manos de Buffon, que la obtuvo para el Cabinet du Roi, que él dirigía.

Tomado del comentario de Fernando J. Campese a la obra Mémoires pour l'histoire des insectes, para la exposición Antonio de Ulloa. Vida y obra de un ilustrado a a través de su biblioteca. Sevilla, 2015.



martes, 19 de mayo de 2015

TITIVILLUS: UNA NUEVA REVISTA SOBRE EL LIBRO ANTIGUO

TITIVILLUS




El próximo día 20 de mayo a las 19 horas se presenta en la Biblioteca Nacional de España Titivillus, una nueva revista sobre libro antiguo. 

En la presentación intervendrán Elisa Ruiz García, Víctor Infantes, Manuel José Pedraza (director de la publicación) y Concha Lomba (Vicerrectora de la Universidad de Zaragoza).

  
Titivillus nace como una revista interdisciplinar de periodicidad anual dedicada a la publicación de trabajos de investigación sobre el libro antiguo desde todos sus aspectos: históricos, materiales, formales, artísticos, bibliográficos, de gestión bibliotecaria, como objeto de colección y patrimonial, tipográficos...

Su objetivo es servir de vehículo de transmisión del conocimiento a la comunidad científica que investiga y se interesa en cualquiera de las múltiples facetas relacionadas con el mundo de los manuscritos e impresos.

Titivillus se edita en la Universidad de Zaragoza por un grupo de Investigadores del libro antiguo de diferentes universidades españolas y extranjeras.