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martes, 2 de junio de 2020

Los alumnos del Real Colegio de San Telmo de Sevilla (1788-1810): los numerarios, lo “expósitos” y los caballeros porcionistas


El papel que durante los siglos XVI y XVII jugó Sevilla en el tráfico marítimo con América puso de manifiesto la escasez de personal con conocimientos y experiencia en navegación. Fue esa necesidad de formar una marina eficaz y competente la que impulsó a la creación del Colegio de San Telmo de Sevilla, a instancias de la llamada Universidad de Mareantes, antigua Cofradía de Nuestra Señora del Buen Aire, una institución que tenía su sede en Triana y que se regía por las reglas y ordenanzas aprobadas por S.M. en 1569. La Universidad de Mareantes la integraban dueños de naos, pilotos y maestres examinados de la Carrera de Indias, y por el resto de los oficios del mar: contramaestres, guardianes, marineros, grumetes y pajes (Garralón, 2007, pág. 51).

El Real Colegio Seminario de San Telmo de Sevilla (1681-1847) fue creado por Carlos II en 1681, encomendándose a la Universidad de Mareantes su administración perpetua. El Consejo de Indias sería su protector, y el presidente de la Casa de Contratación su conservador superintendente (Espinosa, 1988). El Colegio de San Telmo tenía una doble finalidad. Por una parte, formar en las artes náuticas a muchachos huérfanos que cubriesen las necesidades de tripulación especializada en las armadas y flotas de la carrera de Indias, y por otra, paliar la escasez de gente del mar, especialmente de pilotos, que sufrían las flotas y navíos de la Carrera de Indias, ya que hasta 1729 no se exigió la matriculación obligatoria en la Universidad de Mareantes, requisito que sólo se hizo efectivo hasta 1756 (Garralón, 2007, pág. 54).

La enseñanza que se impartía en el Colegio de San Telmo, reglada en las reales cédulas de fundación, era muy elemental: se enseñaba a los muchachos a leer, escribir, contar, y se les tomaba de memoria la cartilla del Regimiento de Artillería. Al ser insuficiente, pronto se tomó la necesidad de contar con un maestro de matemáticas, para que los alumnos salieran del centro con nociones de aritmética, álgebra, artillería, geometría, trigonometría plana y esférica y conocimientos del globo terráqueo y celeste. Todo ello se complementaba con prácticas dentro del Colegio, dedicadas a observar el sol con el cuadrante u octante, la ballestina y el astrolabio. A los alumnos menos brillantes se les enseñaba el arte de la artillería para dirigir su futuro a las brigadas marinas. Lo cierto es que el Colegio de San Telmo no sólo fue un lugar de enseñanza, sino que además fue un centro de investigación en el avance y perfeccionamiento del arte de la navegación. En San Telmo se mejoraron cartas y derroteros, se perfeccionaron algunos instrumentos de navegación y se promocionó su uso y, por supuesto, se compusieron tratados u obras. (Jiménez, 2002). Con el tiempo, a partir de 1786, se sumaron al aprendizaje en San Telmo las asignaturas de comercio, dibujo e idiomas (francés e inglés).

Las cédulas fundacionales establecían que los alumnos debían ser españoles, preferentemente huérfanos y pobres de entre 8 y 14 años. La condición de orfandad fue mitigándose con el tiempo. Al principio tenían preferencia los huérfanos de padre y madre, seguidos de los que sólo lo fuesen de padre. Sólo en caso de de no conseguirse suficientes alumnos, podrían ser elegidos aquellos que contasen con ambos progenitores. A partir de 1721 no se admitirían niños cuyos padres hubieran ejercido “oficios viles” como verdugo, pregonero, lacayo, mozo de mulas, bodeguero, carnicero, zapatero, etc. Tampoco se admitirían descendientes de negros, mulatos, gitanos, herejes y penitenciados por la Inquisición y que no fueran descendientes de cristianos viejos. Estos requisitos hicieron que tanto el Colegio como sus alumnos gozaran de gran prestigio. Fueron muchos los que se formaron en San Telmo llegando a ser contramaestres, condestables, artilleros, pilotines segundos y pilotos. Otros llegaron a ostentar cargos públicos y profesores del propio colegio.

Era un requisito indispensable para el ingreso en el Colegio que los aspirantes presentaran informaciones y se sometieran a un interrogatorio, donde se acreditara suficientemente que cumplían las condiciones necesarias para el ingreso. Todas estas diligencias, una vez aprobadas por la diputación, se archivaban en la Contaduría del Colegio, sin descartar la posibilidad de que si en el futuro se descubría en algún aspirante faltas en cuanto a la limpieza de sangre o exclusión de oficios bajos, fuese expulsado del Colegio y borrado de los asientos de la Contaduría (García, 1998). Estos expedientes de legitimidad y limpieza de sangre se conservan actualmente en el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla, en una serie que abarca un total de 54 libros, conteniendo 2200 legajos (AHUS Libro 217 / Libro 270).


Como correspondía a una fundación benéfica, además de velar por la buena fama y honorabilidad de los colegiales, el Colegio admitía a los llamados hijos de la Iglesia o expósitos, también llamados de la cuna, ateniéndose a la doctrina jurídica según la cual los expósitos son limpios de sangre.

En 1786 el Colegio dio entrada a los llamados caballeros porcionistas, jóvenes que pagaban una cuota en concepto de pensión y educación. Procedían de familias pudientes, hijos de militares, comerciantes ricos e incluso nobles. De estos caballeros se conservan en el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla un total de 195 expedientes recogidos en 5 libros (AHUS Libro 303 / Libro 307). 


Los requisitos para la entrada en el Colegio eran los mismos que para los numerarios salvo la condición de pobreza y orfandad. A los porcionistas se les habilitaron cómodos departamentos. Por otro lado, su educación fue más refinada (primeras letras, baile, matemáticas, dibujo e idiomas) y teórica que la que se daba a los numerarios, que era más práctica. Respecto a la comida, era la misma, aunque desde 1807 comían a distinta hora y la mesa era bendecida por su capellán. El uniforme era similar aunque si alguno quería comprárselo de mejor calidad podía hacerlo costeándolo ellos mismos y sin cambiar los colores.

El número de plazas que se les reservó fueron 50 aunque en 1788 bajaron a 30. Nunca llegaron a ocuparse totalmente (a veces sólo hubo 2 alumnos). Los 4 reales que pagaban diariamente no eran suficientes para cubrir los gastos con lo que el Colegio tenía que pagar parte de sus gastos. Poco a poco su cuota se elevó hasta llegar a 12 reales en 1805 para bajar a 10 reales en 1808 para desaparecer (este tipo de estudiantes) en 1810. El escaso número de estudiantes porcionistas y la ocupación francesa fueron los motivos. 


Bibliografía
Espinosa, M. J. (1988). Desprestigio social y oficios viles en la España del siglo XVIII: ascendencia profesional del alumnado del Real Colegio de San Telmo. Cuestiones pedagógicas, 4-5, 211-227., 1988 , 4-5, 211-227.
Garralón, M. G. (2007). La Universidad de mareantes de Sevilla (1569-1793). Sevilla: Diputación de Sevilla.
Jiménez, E. M. (2002). El Real Colegio Seminario de San Telmo de Sevilla (1681-1808). Sevilla: Universidad de Sevilla.
 García, M. T. (1998). Admisión de alumnos en el Real Colegio de San Telmo. Temas americanistas, 61-71.

Autora de la noticia: Purificación Mallén Osuna

jueves, 10 de junio de 2010

Presentación del Portal Web "Real Colegio de San Telmo de Sevilla"

San Telmo SevillaTortolero, Pedro. El R[ea]l Seminario de Sn. Telmo para la Nautica Cerca de Seuilla. BGU A Caj. 04/28

Dentro del plan de difusión del patrimonio histórico bibliográfico y documental puesto en marcha por la Sección de Fondo Antiguo y Archivo Histórico de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla, presentamos hoy un nuevo portal web sobre el Real Colegio de San Telmo de Sevilla.

El Real Colegio de San Telmo de Sevilla se creó en 1681, a instancias de la Universidad de Mareantes. Su finalidad: proporcionar a muchachos huérfanos una formación en las artes de la navegación (pilotos, marineros y artilleros), para su posterior integración en las dotaciones de los navíos mercantes que surcaban las rutas que llevaban al continente americano.

Joaquín Aranda. Diario de navegación. [Manuscrito] BUS A 331/148

Tras la desaparición en 1847 del Colegio, su fondo documental ingresó en la Universidad de Sevilla, formando parte actualmente del Archivo Histórico Universitario.

Este portal que hoy presentamos, permite la consulta a una completa base de datos sobre los colegiales de San Telmo, en algunos casos con acceso a los documentos digitalizados, y los viajes realizados por los mismos.

Real Colegio de San Telmo. Libro de cuentas. 1738. AHUS Libro 36

Pretende también ser un lugar donde el interesado encuentre información sobre el Colegio, sobre la Universidad de Mareantes, y sobre sus fondos documentales. Asimismo ofrece enlaces de interés y una galería de imágenes de los fondos del Archivo y de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla relacionadas con San Telmo.

Creemos que este portal puede resultar de utilidad para los interesados en la historia de San Telmo, de la naútica, y de Sevilla. Y dado que muchos de los colegiales de San Telmo se quedaron en paises américanos, puede ser de interés para completar investigaciones genealógicas.

Puede ampliar la informacion en Noticias de la Biblioteca

jueves, 6 de marzo de 2008

Taller de Mareantes

Colegio de San Telmo de Sevilla El día 4 de marzo se presentó en la Fundación Cajasol de Sevilla el libro de Marta García Garralón "Taller de Mareantes": El Real Colegio Seminario de San Telmo de Sevilla (1681-1847).

El libro es resultado de la tesis doctoral dirigida por Carlos Martínez Shaw y leída en 2005 por la doctora García Garralón en la UNED.

Para realizar su tesis la autora consultó, entre otros archivos, el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla donde se encuentran los fondos documentales del Real Colegio de San Telmo y de la Universidad de Mareantes.

El inventario de estos fondos está recogido en la Guía del Archivo Histórico Universitario publicada por la Universidad de Sevilla.

En el Portal de Fondos Digitales se pueden encontrar documentos de la Sección del Fondo Antiguo y Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla relacionados con el Colegio de San Telmo y la Universidad de Mareantes.

Colegio de San Telmo de Sevilla

Copia de las cedulas reales que Su Magestad ... D. Carlos Segundo deste nombre mandó expedir para la fundacion del Colegio y Seminario [de San Telmo]. Signatura: AHUS Libro 0324 bis

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Libro de Acuerdos de la Universidad de Mareantes

Entre los fondos documentales que se conservan en el Archivo Histórico de la Universidad de Sevilla (AHUS) se encuentra el de la Universidad de Mareantes de Sevilla.

La Universidad de Mareantes era una institución constituida por los maestres, capitanes, pilotos y dueños de navíos que realizaban la carrera de Indias, y hay constancia de su existencia desde mediados del s. XVI.

Entre otras actividades, la Universidad de Mareantes promovió la creación del Real Colegio de San Telmo (Real Cédula de Carlos II, año 1681), del que fue nombrada administradora perpetua hasta 1786.

Este Libro de Acuerdos de la Universidad de Mareantes de Sevilla es el mas antiguo de esa institución y abarca de 1569 a 1691.
Signatura: AHUS Libro 309

Trancrito en: Actas de la Universidad de Mareantes / estudio preliminar por Luís Navarro García; trascripción por Mª del Carmen Borrego Plá. Sevilla Diputación Provincial de Sevilla, 1972